Una mujer apasionada con sexualidad reprimida

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La tía de mi mujer me comenzó a masturbar con la mano muy desesperadamente, se la metió en la boca y me la empezó a mamar, pero muy torpemente pues no sabía hacerlo

Cuando conocí a la familia de mi esposa, hace tres años cuando tenía 25, me presento a su tía María José, una mujer de 33 años que 5 años atrás se había casado con un tipo que según me contaron era todo un patán que la golpeaba y aparte de darle una vida económicamente miserable mi esposa me platicó que no tenían intimidad, y dos años después se separó para al fin divorciarse, algo que la traumó e incluso el contacto con cualquier hombre la aterraba, este hecho afecto a toda la familia pues María José siempre se había distinguido por su carácter alegre, bailadora, dicharachera y abierta, pero todo eso desapareció al casarse.

Ese día que la conocí me conto mi esposa, entonces mi novia, que apenas estaba saliendo de su trauma, pues además de haber tomado un psicoanálisis se había entregado en cuerpo y alma a su profesión de maestra en una escuela pública mientras platicaba con la familia me pude percatar que aún tenía la mirada triste y aunque participaba de las bromas se percibía oscuridad en su carácter.

María José es una mujer de mediana estatura, busto pequeño, cintura muy estrecha, caderona aunque con poca pompa y unas piernas muy torneaditas gracias a los aerobics, debo aclarar que ella no es una mujer guapa, vestía con ropa holgada o deportiva.

Cierto día casi un año después de casarnos y dos de conocerla ella adquirió un equipo de cómputo pero como de computadoras sabía lo que yo de física nuclear me pidió mi ayuda para instalar la máquina y darle un curso de computación, pues soy programador, así que acudí a su departamento donde ella vivía con una amiga, iba solo pues mi esposa estaba de viaje con mis papas que la invitaron a su viaje por Europa, así que llegando conectamos la máquina y empezamos el curso, mientras le enseñaba a usarla me di cuenta que cada vez que tomaba su mano para ayudarla, se ponía muy nerviosa, hasta que le pregunte qué era lo que le estaba sucediendo. Me comentó todo lo que ya sabía de su matrimonio, y me dijo que tenía mucho tiempo que no estaba tan cerca de hombre alguno.

Yo trate de animarla con palabras de aliento y de pronto comenzó a llorar, y confesó que tenía poco más de 6 años que no tenía contacto sexual con nadie y que además no sabía lo que era un orgasmo, algo que me sorprendió pues me conto además que se había casado virgen y solo tuvo relaciones con su ex en muy contadas ocasiones. Para animarla un poco le lancé varios piropos resaltando la belleza de sus piernas, sus caderas, su busto, además la invité a que vistiera más juvenil, pues parecía una sesentona quedada pues rara vez se maquillaba, ella me dijo que por qué le decía todo esto, le comente que no me gustaba esa tristeza en su rostro, entonces me dijo que de todos modos no tenía otra ropa, a lo que la invité a que fuéramos a un centro comercial a comprar algo y ella aceptó.

Al llegar, le pedí que me permitiera ser yo quien escogiera la ropa, poco después salimos de esa tienda con pantalones ajustados, minifaldas, tops, bustiers, y zapatos, cuando pasamos enfrente de una tienda de lencería, y la jale para que pasáramos, al principio no quería pues le daba pena, la persuadí y al final quiso, cuando la vendedora nos abordó lo primero que pregunto fue su talla, a lo que muerta de pena contesto “34C”. Lo que me sorprendió pues su busto no se veía tan grande, y compramos una serie de coordinados muy sexis todos con tanga. Cuando nos dan la cuenta vimos que estaba muy abultada y me dijo que ya no le alcanzaba para pagar ni siquiera un coordinado, yo le dije que se los invitaba con la condición de que me modelara toda la ropa que compro incluida la lencería y como era de esperarse me dijo que la lencería no, lo demás sí. Pagué y camino a su casa me dio las gracias, pero que le iba a costar trabajo ponerse ropa tan pequeña. No hicimos más comentarios y llegamos a su casa, ahí me pregunto qué cuanto le iba a cobrar por el curso de cómputo que le estaba dando, le volví a decir que en pago me modelaría la lencería que compramos, esta vez ella se molestó y me pidió que me retirara.

Al día siguiente me llamo a mi oficina y se disculpó por lo ocurrido y me dijo que me esperaba después de trabajar, como yo salía a las 3:00 PM a las 4:00 ya estaba en su casa. Me abrió y llevaba puesto uno de los atuendos que adquirimos, y realmente se veía buenísima pues resaltaba su gran busto que escondía tras blusas holgadas. Le hice notar mi asombro y se ruborizó toda, me dijo “siéntate en la sala y espérame”, y empezó a modelar la ropa comprada. En eso sale su amiga con su novio y se despiden pues pasarían el fin de semana juntos y solos. Al irse María José me comentó que bueno que se habían ido pues toda la noche estuvieron haciendo ruido y no la dejaron dormir, le dije:

—Envidia o coraje?

—Pues un poco de los dos —comento.

—Por qué quieres verme modelar la ropa interior —me dijo.

—Por qué crees —le dije.

—no creo que sea por la ropa, o si? —pregunto.

—por todo María José.

Lo que respondió quitándose la ropa que llevaba puesta y se quedó luciendo la ropa interior que traía y dijo:

—te gusta?

—me encanta —conteste

—sabes al escuchar a mi amiga con su novio me masturbe un buen rato y no se bajó la calentura.

—Eso tiene arreglo —le dije.

Al acercarme a ella me dice:

—Y mi sobrina?

—en Europa con mis papas.

—no, que va a pasar con ella.

—Nada, si tú no dices yo menos.

No me respondió se abalanzo contra mí y nos fundimos en un beso apasionado, rápidamente me desvistió y al ver mi palo exclamo:

—a caray no pensé que la tuvieras tan grande.

—No, lo que pasa es que tienes las manos pequeñas —le contesté.

Nos reímos un poco y continuamos ya desnudos los dos, me comenzó a masturbar con la mano muy desesperadamente, se la metió en la boca y me la empezó a mamar, pero muy torpemente pues no sabía hacerlo, así que le dije como y poco a poco lo hizo mejor, después comencé a mamarle su cosita hasta que consiguió su primer orgasmo gritando y llorando del placer que sentía, inmediatamente se trepo en mí y se la metió hasta dentro y a golpe de mete y saca y grito y grito se vino dos veces más, en ese momento se la saque y la puse en cuatro puntos y comencé chupar su ano, lo único que comento fue que con cuidado, después de mucho chuparlo y lubricarlo bien se la deje ir hasta el fondo recibiéndola ella con más gritos aun ya hasta que me vine en su culo, desfallecido caí en el sofá y me dijo:

—Wow, así que esto es coger verdad?

—Y solo es el principio —le dije.

Así que nos dirigimos a la alcoba y estuvimos cogiendo un muy buen rato hasta que nos dormimos, de esta forma siguieron los cursos de cyber y sex.

Al amanecer desperté y me llamo la atención que no estaba en la cama, por lo que me levante, me vestí y fui a la cocina donde ella se encontraba preparando el desayuno. La observé durante unos minutos sin ser visto, y me di cuenta que su semblante había cambiado, ahora se veía feliz, motivada, con un excelente humor, su mismo rostro había cambiado, pues ya no era esa faz sin expresión y sin vida. Momentos después noto mi presencia y me dijo con una expresión de ternura y gratitud:

—Gracias.

—¿porque? —Le pregunte.

—por hacerme sentir mujer nuevamente, deseada y amada, porque nunca antes había experimentado estos placeres extremos, porque volví a creer en mí y sé que hoy mi vida ha cambiado gracias a ti. Concluyó.

No supe que decir, solo me concreté a darle un beso largo y profundo en los labios.

Después de desayunar nos bañamos y decidimos que pasaríamos juntos ese fin de semana aprovechando el recién iniciado viaje de mi esposa por Europa, así que después de arreglarnos decidimos asear su departamento. Ya en la tarde después de la comida acordamos ir al cine.

Al llegar a dicho lugar entramos a ver una proyección que se distinguía por su contenido erótico, al avanzar la cinta no encendimos y comenzamos a besarnos y ya con un alto grado de excitación comencé a chupar sus pezones, sin importarnos que la sala estaba al 50% de su capacidad de gente, ella hacia un esfuerzo sobrehumano para no hacer ruido, levante su falda, quite su ropa interior (bragas) y empecé a chupar su clítoris, sus labios, hasta que llego al orgasmo, ya estando súper caliente correspondió al favor y me la mamó durante un rato hasta que nos interrumpió el personal de seguridad y nos obligó a desalojar la sala.

Sin pena y ya altamente excitados salimos, y en un descuido de este individuo nos escapamos y terminamos en el estacionamiento dentro mi auto haciendo el amor, nos subimos en el asiento trasero, ella sin bragas (pues las dejo en la sala del cine) se montó en mí y estuvo cabalgando hasta que se vino otra vez, poco después nos dirigimos a su casa y ahí terminamos lo iniciado en el cine.

Poco después nos quedamos descansando un rato en el sillón donde ocurrió todo y de pronto tocaron la puerta, era la hija de una de sus hermanas, al entrar le extrañó mucho verme y preguntó:

—Tu qué haces aquí?

—le estoy dando un curso de computo a tu tía

—pero la computadora está apagada

—es que ya terminamos y estaba por irme.

En eso se dirige a la computadora y después de tocar el monitor dijo:

—el monitor esta frio lo cual quiere decir que no se ha prendido, díganme que pasa y porque se percibe ese olor.

—La verdad no entenderías hija —comento María José.

—que es lo no entendería, que aprovechan que mi prima está de viaje para hacer sus cosas?

—hija yo...

—nada tía yo entiendo cómo te has sentido, y entiendo que tengas muchas ganas de hacerlo, pero con el esposo de mi prima?

—Creo que tienes razón hija, esto no debió pasar —y comenzó a llorar.

—no llores tía, que no voy a decir palabra, pero eso va a tener un precio.

—cual? —comentamos los dos

—que me inviten a su fiesta el día de hoy.

Y así de esta forma se incorporó a nuestra aventura Romina, la prima de mi esposa.

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