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Las vecinas calientes (3)

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Si, cómo leen, Teresa una rubia que a pesar de sus 40 y tantos, no tenía nada que envidiar de otras más jóvenes.  Media unos 170 cm, y su peso no superaba los 65 kilos, tenía unas tetas exquisitas, cintura pequeña y un culo estupendo, cómo dije antes mi putica tenía a quien salir. Después de nuestro pequeño espectáculo en la playa al llevar a Laura a su casa Teresa me invitó a comer allí y quedarme para una noche de películas, yo acepté pero ni me imaginaba lo que tenía en mente mi querida vecina.

Después de comer, nos acomodamos las tres juntas en la cama, Teresa en el centro puso la 1 película de la noche, para mi sorpresa y la de Laura era un vídeo de nosotras en la playa, al ver nuestras reacciones se levantó de la cama y se quitó la bata que llevaba puesta para nuestra sorpresa, de nuevo, traía debajo un traje negro de dominatrix, mis ojos no creían lo que estaban viendo, mi entrepierna se inundó y mis pezones querían agujerear mi blusa. Laura no estaba nada sorprendida sino excitada, se notaba en su mirada que lo había visto antes. Yo no logré a decir o hacer nada solo quede ahí paralizada mientras Teresa agarraba a Laura por los pelos y la ponía en 4 para azotarla mientras le repetía que había sido una chica mala y tenía que ser castigada. Yo cada vez más excitada empecé a tocar mi ya húmedo coño mientras veía como castigaban a Lau, quien solo gemía y pedía más a su mami. Yo tenía 3 dedos dentro cuando Teresa cogió a Lau y le enterró su cara en mi coño mientras le decía:

- Come perra, sé que te gusta.

Laura sin oposición empezó a comer mi coño como ya sabía que me volvía loca mientras su mami le comía su culo. No me creía el escenario yo abierta de piernas, mi putica de 19 años comiendo mi coño mientras su mami, mi madura de sueños, comía su culo y detrás puesto un vídeo de nosotras comiéndonos en la playa y un viejo masturbándose viéndonos. Con todo esto no demore mucho en tener un orgasmo espectacular llenando la boquita deliciosa de mi Laurita y cómo era costumbre no derramó ni una sola gota, se tragó todos mi fluidos igual hizo su mami cuando ella se corrió después de terminar conmigo. Al recuperarnos ambas Teresa se sentó en un sillón frente a la cama y nos hizo besarnos, nos decía exactamente que hacer, arrodilladas en la cama besándonos como dos colegialas, jugando con nuestros cuerpos, tocándonos cada centímetro de piel, mi lengua recorriendo la oreja y cuello de Lau, la pongo de espalda a mí pegada a la pared, beso su cuello voy bajando por la espalda hasta sus maravillosas nalgas las beso y acaricio, Teresa sentada frente a nosotros viendo como me comía a su hija se masturbaba enérgicamente con un vibrador. Ya Laura estaba en 4 y yo debajo comiéndole el coño con dos dedos en su ano cuando empezó a temblar y a soltar un increíble orgasmo que por supuesto disfrute tragando. Después de la tremenda corrida de Lau fui a donde estaba su mami ya que tenía muchas ganas de comerme ese delicioso coño maduro, Tere me agarró del pelo y me besó con pasión buscando todo resto de su hija en mi boca y luego me puso entre sus piernas a comer lo que tanto deseaba, para ese momento ya Lau se había recuperado de su orgasmo y estaba viendo cómo le comía el coño a su madre y se acercó a ayudar. Lau y yo llevábamos un buen rato comiéndonos el delicioso coño maduro de su madre cuando explotó en nuestras caras un tremendo orgasmo...

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