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Papá me coge en minifalda

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Iba a salir a bailar con mis amigas de universidad. Mientras parasitaba en mi habitación mi papá veía tv en la sala. Estaba caliente y deseando que mi papá volviera a cogerme, pero sabía que esa noche, con mamá en casa, sería imposible. Mi mamá preparaba algo en la cocina, junto a la sala. Los escuchaba conversar de sus cosas.

Como a las 8 pm salí a ducharme, pasé frente a papá y me di cuenta que me miraba con deseo. Estaba yo en short y blusa, sin brasiere y sin tanga, pues me había preparado para pasar y provocarlo. Desde la cocina mamá no podía verme pasar al baño, pero si podía ver a papá. Le hice un par de guiños y me bajé un instante el short y me metí traviesa a la ducha.

Me quise masturbar mientras me duchaba, pensando en la rica y gran verga de papá, pero no tenía mucho tiempo. A las 9 pasarían a recogerme y ni modo, tenía que ducharme, vestirme y maquillarme. El tiempo me resultaba corto.

Al terminar de bañarme, salí sólo con la toalla puesta. Me di cuenta como mi papá me miraba con deseo y me sentí bien. Pero, a la vez, un poco decepcionada de no poder coger con él.

Me vestí con un conjunto de tanga y brasiere negros, de Leonisa, ya por esos tiempos mi marca favorita de lencería. Simples ambos, pero me encantaba como me quedaban. Una minifalda y una blusa sexy, que recién me había comprado. Unos zapatos de taco 5 para poder bailar tranquila.

Unos 10 minutos antes de las 9 pm estaba lista. Me llamó mi amiga para decirme que estaba en camino, que llegaría justo a la hora acordada. Mientras charlaba con ella, mi mamá empezó a bochinchear un poco, le faltaba no sé qué ingrediente para su receta. Le pidió a papá que vaya, pero él estaba ya en pijamas. Finalmente ella salió a la bodega.

Ya faltaban 5 minutos para las 9 pm. Tenía un instante para gozar un poco. Decidí usarlo. Salí rauda de mi habitación, me dirigí a papá y lo besé apasionadamente. Él sabía también que teníamos muy pocos minutos y se bajó el short de su pijama y su bóxer. Su pene ya estaba erecto.

Sin sacarme la minifalda ni la tanga, me senté sobre él. Él puso mi tanga de costado y acomodó la minifalda hacia mi vientre. Empezó a penetrarme con fuerza y yo casi a saltar encima suyo. Estábamos locos ambos y sonó el timbre, mi amiga había llegado. Ni papá ni yo llegamos. Con algo de celos supe se descargaría en mamá.

Me levanté, me acomodé la tanga y la minifalda, le di un beso a papá y abrí la puerta. Mientras nos íbamos, mamá llegaba con su ingrediente. Me pidió que sea juiciosa y no corra riesgos, le dije que se tranquilice, que todo estaría bien.

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