Nuevos relatos publicados: 24

Un fotógrafo y su modelo, dos bestias y el artista cómplice

  • 8
  • 6.266
  • 9,53 (19 Val.)
  • 2

Hoy tengo mi sesión de fotos, elegí un profesional que se especializa en fotografía animal, él es callado y muy silencioso, suelo asustarme cuando en su estudio desaparece de repente y no me doy cuenta de sus movimientos, tarde en convencerlo, jamás había retratado a una mujer desnuda y temía sonrojarse al sacar lo mejor de mí desde su mirada preparada solo las para bestias.

Necesitaba hacer fotos y producciones que me pongan en lugar de animal, me costaba diseñar una estética como la que verdaderamente quería, empezamos con la sesión y el me interrumpe, me mira y con voz tenue , casi inmutable en sus movimientos, expresa lo siguiente, Nairin, necesito que seas vos una bestia, elegí un animal que te guste y te identifique y actúa como el, yo pienso y le digo, y si me produzco como un animal y hacemos la sesión así? llama a un artista que pinta cuerpos para producciones de perfumes de cosmética natural y lo esperamos por una hora, mientras me sienta en su ordenador y me comienza a mostrar fotos de animales salvajes, hembras en celo, fotos que había sacado durante su carrera.

De repente veo una imagen de jaguar hembra, agazapada siendo observada por el macho, él apareció detrás de la mesa, me asusta sin querer, pego un grito, me abraza... Nos reímos, me muestra una foto que le sacó un colega, y veo como él se escondía entre los árboles para sacarle fotos a la pareja salvaje, su mirada era audaz, sus manos tenían las venas encendidas de fuego, su yugular era muy llamativa, estaba transpirado y con las ropas rasgadas por las ramas, el pantalón estaba ajustado y sus muslos eran firmes, no pude dejar de verle lo abultado de su vientre, el barro de su cara realmente llegaba a conmoverme, y en esa foto su lengua apoyaba su labio superior, era roja, extensa y puntiaguda, confieso, me humedece la idea de lenguas puntiagudas. Sentía ese cosquilleo en mi clítoris muy propio de mi excitación.

Llega el artista de body painting, y apenas me ve le dice, a bueno, por fin una verdadera bestia, nos reímos y le muestra la foto del jaguar, me dice el artista que me desnude completamente, él dice me voy y el artista le dice, no mi querido vos me ayudas porque no tengo mucho tiempo, vos pintaras las sombras en el cuerpo de Nairin, comienzan a pintarme, el fotógrafo se concentra y pincela sobre mi como un verdadero profesional, en menos de una hora estoy casi totalmente pintada, eran cuatro manos que acariciaban con pinceles húmedos mi cuerpo y yo trataba de disimular mi sensibilidad erótica que estaba totalmente activada.

El artista recibe un llamado y se tiene que ir, lo mira y le dice termina y mandame fotos del trabajo, listo dice el, y quedamos solos en el salón, con luces prendidas y con espejos donde se reflejaba mucho más que dos seres preparando una sesión de fotos.

El seguía sobre mi espalda dando los últimos detalles, me dice abrí un poco las piernas, mi excitación no podía ser disimulada, mi vagina húmeda despedía un aroma dulce y almendrado, sé que él lo siente, cierro los ojos y percibo que en su respiración se reflejaba una tensión sexual, podía escuchar su latido acompasado que emulaba a tambores ancestrales, él tenía esa mirada longeva que me decía que no era un espíritu joven y que en ese ADN se dimensionan muchas vidas pasadas.

Las cerdas de marta del pincel apoyan suavemente la pintura en mis labios vaginales, sin mirarlo abro más mis piernas y le pido un almohadón para elevar mis caderas, así él puede trabajar mejor y ver mi vagina más claramente, mi vulva es amplia y suave, rosa y de labios contundentes, mullida y ávida de ser estimulada por este hombre que me observa muy cercanamente, el comprende que estoy siendo cortejada como esa jaguar de las fotos, me pregunta si puede sacarse la camisa, porque tiene calor, le pido que baje las luces y comience con la ambientación salvaje que dejó el artista, plantas, alfombras como tierra roja, árboles, piedras ya estaban preparados, sonidos de selva y lluvia comienzan a sonar en el estudio, lo miró salvajemente, el me mira, se saca toda la ropa menos la ropa interior. Agarra la cámara más grande, era un instrumento muy fálico, muy intenso lo que sentía, me comienza a dirigir, me dice, camina hacia donde estoy imagina que soy una presa, me dirijo gateando hacia la decoración y me situó sobre una piedra, los ventiladores muy potentes secaron muy bien la pintura, él estaba manchado y juro que me gustaba aún más.

Compórtate como una hembra caliente, junta a la mujer y a la bestia, mimetizate, lo miro y le digo necesito un macho excitado que me motive, él deja la cámara fija, me mira y me dice, querés que me excite como un macho, si, si le digo, y pone el trípode cerca, le digo sacate lo que te tengas que sacar, los dos estábamos en cuclillas, enfrentados y de repente él comienza a realizar sonidos guturales como un jaguar, sus ojos eran de mirada intensa y su respiración se agitaba, podía notar que su polla se asomaba entre su ropa interior y su ingle, un glande rojo, un tronco de medida para mi justas, me gustan las vergas con una cabeza definida y venas visibles, los huevos deben ser significativos, grandes y suaves, el notaba que mi mirada estaba puesta en su miembro, eso hacía que su pija se moviera, me calienta muchísimo los espasmos de polla que hacen moverla sin que nadie la agarre.

El artista había pintado mis pezones color negro y naranja, uno tiene un lunar negro y se notaba como estaban erectos, mis pezones son grandes y muy duros cuando me excito, me gusta usarlos en el sexo oral y apoyarlos en el ano cuando doy besos negros, penetrar con lengua y pezón intermitentemente un ano es sublime, mojarlo, llenarlo de saliva y degustarlo es un detalle infaltable en mí.

Caminábamos rodeándonos, él se acercaba y yo me alejaba sinuosamente, lentamente nos rosábamos y nos tocábamos los cuerpos, utilizábamos cada centímetro de nuestra piel para acariciarnos, sentía como su respiración me bañaba de aire cálido, le saco la ropa interior y su miembro estaba totalmente duro y formidablemente chupable, nos olfateamos las caderas y comenzamos a practicarnos sexo oral los dos, como explicar con el candor que ese hombre movía su lengua en mi concha salvaje, esa que acababa de pintar el, la abría con sus manos y literalmente la comía a besos y lamidas, su lengua puntiaguda, si esa de la fotografía era un instrumento magnifico de movimientos tácticos muy muy bien aprendidos, introducía su lengua en mi vagina tanto que lograba que mi espasmos sean notorios y que mi leche suave lo mojara totalmente, estaba tan caliente y conmovida que me dedique mucho tiempo a la lamida de sus huevos, cada pliegue, cada parte de ellos entraba en mi boca mientras acariciaba el tronco y escupía en mi mano para que su cabeza sea estimulada.

Amo provocarme arcadas con la tragada total del tronco, toco mi campanilla y detrás del paladar colocó la punta y presionó como si estuviera tragando, esto enloquece y desespera a cualquier macho, mi lengua lame los huevos y tengo toda la pija en la boca, mientras la punta toca la garganta los huevos se mojan con mi saliva y mis manos estimulan su culo, el mete dedos en mi concha y en el culo, lame escupe besa, acabo y me orino sobre su pecho, marcó un territorio donde seré parte de una cogida magistral.

No hablamos, solo sonidos, amo escuchar como gime, le sostengo los huevos con mi mano y muerdo suavemente, él se ríe y giramos, nos besamos muy apasionadamente, estamos más que calientes, su pija despide ese néctar brilloso y me recorre la panza, lo amamanto, es extremo el placer, mis pechos son grandes y generosos, el me masturba y yo sigo acariciando su pija, todo está siendo grabado, en eso me toma de las caderas y comienza a penetrarme muy acompasadamente con sus manos, me tomo de las piedras y me tiene sometida a su antojo, me gira me pone contra las piedras y me penetra profundamente, sostiene mis tetas, las aprieta, y nuevamente acabo, saca su pija y penetra mi culo, se vuelve salvaje, mira como entra y sale y sus manos me masturban, yo lo muerdo, lo rasguño, lo lamo, el sigue y me dice donde querés la leche, lléname el culo de leche y deja algo para que trague, y siento como mi culo explota de placer derramando por mis piernas esa leche caliente, me corro y me tiro al piso el sigue lecheándome la boca y lamo y trago...

Mientras trago el lame mi concha y grita, nos desplomamos en un 69 hermoso y abrazamos nuestras piernas y cuerpos, nos logramos sentar y arrodillados nos besamos, él me dice, siempre te quise poseer como poseo a las bestias cuando las fotografío, sabía que serias esa bestia que vi en ti...

Recibimos un llamado del artista y en manos libres los escuchamos... chicos como van las fotos, en un rato paso y las vemos juntos, nos reímos a carcajadas y el artista dice: yo sabía...

(9,53)