Placeres prohibidos. Ángel del incesto (1)
Sin preámbulos, aprovechando la humedad que goteaba entre los labios de su prima, se hundió en ella de una sola estocada, su miembro grueso irrumpió en su vagina con una fuerza que arrancó un gemido apasionado de Atziry. Sus caderas se alzaron para encontrarse con él, moviéndose al ritmo de sus embestidas, un baile carnal que llenab...