Escapada a la montaña con mi madre (XI)
Era la mañana siguiente y el sol comenzaba a entrar por la ventana. Mis ojos apenas comenzaban a acostumbrarse a la luz cuando pude sentir a mi todavía dormida madre descansando a mi lado. La verdad es que todavía no me acostumbraba a esos despertares, pero puedo asegurar que era una sensación de la que nunca p...