Unas vacaciones con mis tías (2): Mi tía Candi y la bodega
Nos pusimos a comer y el comportamiento de Sole fue la ostia, que bien sabía disimular. Yo estaba más nervioso que ella y procuré hablar poco durante la comida. Cuando estábamos acabando, ya pensaba en la paja que me haría a la hora de la siesta.
Mi hermana y mi madre decidieron subirse a la terraza p...