Mi prima se viste de novia (Capítulo 18)
Cuando escuchó que uno de los desconocidos ofrecía 800 dólares, Julia levantó una ceja.
Fue una leve señal que no dudé en aprovechar al máximo. Por insignificante que parezca, cualquier muesca de excitación debía ser aprovechada. Sin dudarlo me arrodillé sobre el sue...