Mi prima se viste de novia (Capítulo 10)
Dejaron de transpirarme las manos cuando leí el primer mensaje:
“Vení al bar del octavo piso”
Volví a respirar con las palabras del siguiente, que fueron:
“No aguanto ni que me apoye la mano en los muslos”
Y se me paró la pija al tercero:
“Esperame en la segund...