En el probador… con mi madre
No terminé de hablar que mi madre se agacha para ver por el agujero, se demora unos minutos, veo que sus pezones se empiezan a parar, su cara estaba tomando un color rojo como si hubiera cambiado de temperatura. –Esto es muy raro, pero... se da vuelta y vuelve a mirar mi pene. –Mamá perdoname pero... –Shhh, no digas nada...