Ella
Conozco muy bien las intenciones perversas detrás de ese gesto. Me moví hasta llegar a su lado y guíe mi boca hacia esa mano impura. Chupando y lamiendo todo, hasta dejar completamente limpia de aquellos jugos ácidos y salados cada rincón de su mano. “Ella” sonrió y luego dejó a la rubia sentada en el taburete para acercarse a ...