Mis primas (relato real)
Ella, en silencio, asintió con la mirada aún fija al suelo a lo que aproveché le levanté el rostro y la besé, fue más un roce de labios pues no quería que nos descubrieran y ella rápidamente giró de nuevo su cabeza mirando al suelo. Yo: ¿te gustó el beso prima? Susana: si estuvo muy rico. Cambiamos el tema rápidamente...