Economista y prosti: Luna de miel con mi papá
De hecho, algo dentro de mí me empuja a más. Cerramos el portón reja y lo tomé de la mano, estaba con el fresco del amanecer, casi frío. Mis pezones duros, mi culo ardiendo, pero sin dolor, de mi concha sentía aún escurrir alguna gota de leche de Tommy. Lo llevé a caminar por el jardín, hasta detrás de la...