Una historia nueva (6): Unas vacaciones inolvidables (la gran antesala del incesto)
Luego, Estela volvió a voltearse ascendiendo hasta mi boca para fundirnos en un beso apasionado, nuestras lenguas se entrelazaron en una danza de deseo ardiente, nuestras salivas se mezclaban con parte del esperma de Francisco que habiéndose venido dentro de nuestras vaginas, escurrieron el precioso semen de la vida, mientras las manos ...