Irene y sus primos (parte 4)
Omar era, de los tres, el que más me hacía volar. Me tenía dominada y a sus pies. ¡¡Por Dios, cómo cogía!! Era un artista para acariciarme. Me llevaba al límite con la caricias y me sacaba no menos de tres orgasmos antes de penetrarme. Además, me trataba como su puta y me domina...