Videollamada para provocar celos
La cámara captaba todo: el roce de la tela, la forma en que mis nalgas se movían sobre él, cómo mi cuerpo se inclinaba para presionar más fuerte, cómo el bulto en su pantalón se marcaba claramente cada vez que yo bajaba. Y tú, al otro lado, solo podías mirar, con los dedos apretando el teléfono y la respiración cada...