La profesora de autoescuela (III)
La habitación aún no estaba iluminada con el sol de la mañana, estaba en posición fetal, apretó su cuerpo contra el mío, se movía de una manera que proporciona un placer hermoso. Me hice la dormida, si parece que duermo es mucho mejor, mientras me imaginaba que todo lo ocurrido fue un sue&n...