Mujer seria y respetable (VIII)
Y poco a poco se acercaba el momento, teníamos día, hora y sitio.
Llegó el momento, ahí estaba ella subiendo al apartamento, como sería, que sorpresas nos depara la noche, podríamos sesionar o nos quedaríamos en una charla amena y amigable.
Ahí va lo que pasó, despu&eacu...