Mi primo Izan (Tercera parte): Noche de sexo y orgasmos
Aunque seguía enfadada con Izan y no podía ni mirarle a la cara en esos momentos, todavía teníamos que compartir la habitación aquella noche, decidimos bajar el colchón al suelo, ya que en la cama los dos estábamos muy incómodos, Izan me dio las buenas noches y sin más uno mir...