El abuelo (Parte 7)
Fueron cinco años en los que Anselmo fue viniendo regularmente cada quince días si no había nada que lo impidiera, en este caso venía a la semana siguiente. Todos los días conversábamos a la noche. Na variaba gran cosa. Me desnudaba y Anselmo también, llamaba Anselmo, algunas veces yo, y le...