El Intelectual don Alejandro
La noche era cerrada, las calles desprendían ese misterio nocturno, esa parte de la ciudad apartada de todo el bullicio escondía recónditos lugares. Entró en un pequeño local, su paso era largo, erguido y con solemnidad que le daba esa canosa barba cuidada y señorial; se había anudado un pa...