La historia de Ángel, solo era un muchacho (08)
Cuando regresé a la casa principal, en lugar de darme una ducha para limpiarme, llené media bañera con agua caliente y me tendí envuelto en el fuerte calor que me envolvió de repente, cerré los ojos y sentí las lágrimas correr por mis mejillas.
¿Sería cierto lo que D...