Marcelino me da la mamada y me invita a su casa
Me gusta viajar en tren cuando no tengo excesiva urgencia. Si no tengo que hacer grandes negociados en oficinas oficiales del Estado, me visto, como dice mi padre «de cualquier manera», es decir con los más catastróficos jeans, desgastados, rotos y atrevidos, lo más ceñidos del mercado y que marque ...