Por favor, súbeme la cremallera
Todo ocurrió inopinadamente, un «por favor, súbeme la cremallera» fue suficiente para entablar un diálogo, no tanto para hacernos amigos, pero ocurrieron ciertas cosas, de las cuales voy a narrar alguna de ellas.
Me encontraba en el taller de mi padre, un lugar de reparación de autos, cambios de ...