El amigo camionero de mi padre (3)
Por fin se vislumbraba Paris muy cerca de nosotros, el viaje había sido cansino, pero a la vez excitante y vicioso, Rubén y yo habíamos follado como locos y hecho cosas insospechables para un tío cómo yo casado y hetero, aquel macho que conducía el camión me ponía muy cerdo y era cap...