Aprovechando el viaje (1)
Me precipité a besarla y finalmente tocar esos pechos, llevaba toda la tarde con las ganas y finalmente pude sentirlos. Firmes y suaves, eran de lo mejor. Ella no se quedó atrás y pasó sus manos sobre mí con desesperación, disfrutando de mis músculos y frotando mis zonas sensibles con mucha precisión. Yo no tardé en bajar a su cu...