Ares: fuego, lujuria, fotos prohibidas y confesiones húmedas
Mi marido sospechaba que estaba teniendo un romance, me conoce demasiado bien. Y como era de esperarse, aquello desató una tormenta. Me prohibió ir a la conferencia. Me prohibió comunicarme con otros hombres. Era inútil. No iba a poder cumplir mi promesa de encontrarnos. —Intentaré superarlo —me escribió Ares—. La felicidad es...