Susana, la guarrilla de mi instituto (Parte 4)
Después de despedirse del encargado y subir a casa, Susana se dio una buena ducha. Su amiga le preguntó qué tal le había ido el día, aunque ella no oía nada con el ruido de la ducha.
El agua caía sobre ella y mojaba sus pechos y sus pezones que empezaron a ponerse erectos. Se acord&oacut...