Una noche de cumpleaños muy especial
Cristina no perdió ritmo con la felación y yo ya estaba muy a tono, así que decidimos pasar a que se tumbase ella con las piernas levantadas y abiertas yo me tumbé sobre ella, ella me acarició la espalda con sus uñas y me puso un condón muy lentamente con la boca, después ya tumbados en la cama, comencé a...