Felicitación telefónica en Navidad
Quizá, a quienes hayan leído mis primeros relatos, esto les parezca repetitivo, pero aquí quiero contar una escena que no había escrito entonces. Yo tenía 22 años, un hijo, que me provocó una severa depresión posparto que se agravó pues me parecía que yo ya no le parecía atractiva a Saúl, mi esposo, quien yo sentía que volc...