Vuelo nocturno
Nunca me han gustado los instantes previos a volar. Esos en los que hay lidiar con uñas y dientes ante el asedio de decenas de pasajeros agolpados intentando ocupar un asiento, como si en realidad, alguien fuese a quedarse sin él. Es uno de los inconvenientes de viajar en clase turista, que hay que ir buscando huecos donde l...