Un día del padre bien padre
Este era un domingo, no como cualquier otro, era el día del padre, ya con mi amiga Dulce habíamos quedado vernos en la capital. Era un sentimiento confuso, por una parte, tenía tantas ganas de estar con ella, de sentir su piel que roce con la mía, sentir su sabor en mi paladar, ese sabor exquisito que en repeti...