Tony, le vienen a entregar las nalgas
Había recibido la llamada de mi amigo Rivas y me comunicaba que la chica de la fiesta estaría en mi casa en minutos regresando las cosas que él me había pedido prestadas para quedar bien con ella. ¡Gracias! –dije en mi pensamiento, pues eran unas 40 sillas, una media docena de mesas y unas carpas pe...