Sexo en el balneario Punta del Diablo (2)
El señor mayor se paró con su mate en la mano y el termo bajo el brazo, sin decir una palabra miraba alternadamente a su mujer en el agua y a nosotros que ya tocábamos a Majo con mucho menos disimulo. Ella cada vez hablaba más fuerte. A cada movimiento cercano parábamos un segundo y seguíamos. Salvo con el señor...