Intercambio en mi cumpleaños
Le previne que pretendía someterla a todos mis caprichos y que, para empezar, quería que comiera el culo a mi mujer hasta hacerla chillar de gusto. Quería oír a Silvana anunciar que sentía toda su lengua en su interior. Esther respondió "sí, amo" e introdujo la cara entre las nalgas de aquella, que ya se había puesto en posición ...