La paja
Agosto, una y media de la madrugada, mucho calor y Silvia no puede dormir. Durante un rato estuvo observando el cuerpo desnudo de Luismi, que sí dormía a su lado boca abajo. Las persianas semi cerradas para que entrase algo de aire en aquella calurosa noche también dejaba entrar luz suficiente para verle perfectamente...