Tocándome por ti, vecino (I)
Salgo de mi ducha a eso de las 5:50 pm. Los cálidos rayos otoñales entran sin oposición por el ventanal, acariciando mi cuerpo atrapado en la toalla. Descanso un momento en mi cama cuando a en mi mente se reflejan tus facciones, una maravillosa mandíbula cuadrada, ojos negros y fogosos como la roca más a...