Con la prima Elvira y sus amigas en la playa (1)
Resulta que al día siguiente de haberme llevado a Elvira al motel y haberla hecho mía a mi antojo, recibí un mensaje como a eso del mediodía, donde ella me preguntaba cómo me encontraba, a lo que le contesté que bien, esperando que fuera el sábado para pasar otro rato con ella, diciéndome que era un suertudo, porque me tenía un...