Un último baile
Continúa metiéndola bien dentro varias veces, desde la punta hasta la base, en su boca. Él, por su parte, continúa su masaje clitoriano lingual, con sus manos manteniendo el coño bien abierto. La zona está muy caliente y lubricada, lista para ser penetrada. Ambos gimen de placer. La tormenta todavía continúa, la lluvia golpea las ...