Mamadas en el carro
Sin más que decir te abrí la bragueta y comencé a mamarla, ya la tenías más que dura, brillosa, venosa, olía delicioso, estaba mojadita también aproveché para jalártela con esa lubricación, ¡oh! Vi tu cara de deseo, jalaste mis cabellos y me la metiste hasta la garganta varias veces, mi saliva ya había mojado todo alrededor de...