Los sueños que se disfrutan
Ella lo puso boca arriba, metió el miembro a su boca, lo chupaba como si fuese un caramelo, subía y bajaba con su boca, su lengua la pasaba por sus testículos, acariciaba aquel órgano externo como si fuera una pieza importante, un regalo como todo niño cuida y protege. Él gemía de placer, le sobaba la cabeza, empujaba su pelvis...