Mi hijo y Sofía la madre de su amigo Pablo
Sus palabras me encantaron y mantuve el ritmo de mi follada, mientras sus gemidos se intensificaban, me decidí a introducir uno de mis dedos dentro de su coño y noté que lo tenía mojadísimo, en ese momento la adoré, pero se incrementó en mi la idea de que mi amigo Pablo, su hijo, debía de disfrutar del hecho de que...