El destino estuvo de mi lado: Mi primera madura
Llegué a su casa cerca de las 9 am, ella tardó un poco en abrir, llevaba un vestido floreado, suelto y casi a la altura de las rodillas, un escote muy ligero, la recorrí con mi vista de pies a cabeza, me jaló del brazo haciéndome entrar rápidamente y cerró la puerta...