Anal a Bertha, la madura de mi trabajo
Ella tenía ya más de 50 años, pero llamaba mucho la atención, a pesar de tener los estragos de la edad, como un poco de sobrepeso y arrugas en su cara, si se vestía con calzas y la mirabas por atrás si te generaba una erección.
Así era Bertha, ella trabajaba conmigo, era asistente...