Rojo intenso (2): Secreto en la oficina (parte 1)
Ismael la sostuvo con firmeza, mientras ella lo guiaba con movimientos llenos de poder y suavidad. El deseo se manifestaba en cada roce, en cada caricia, en cada aliento compartido. Los límites se desdibujaban, quedando sólo ellos dos, envueltos en un espacio donde el tiempo se detuvo y la pasión se convirtió en la única verdad. Cuan...