Con la madre caliente de mi novia
Eran las 10 de la mañana de un sábado del mes de mayo del 2000, en un pueblo cercano a Madrid. Sonó el teléfono. Mi novia Sonia me llamaba, eufórica, diciéndome que había conseguido un trabajo como secretaria en una gestoría cerca de casa. Además de decirme una y otra vez lo c...