El nuevo rumbo de lo que subimos a internet
Entregándomela en la mano izquierda, yo tenía en mi derecha otra berenjena, más grande, debidamente lubricada, entró con un poco de fuerza y le provocó un pequeño grito y quejido, fue sorpresa y no estaba preparada para el tamaño aún, pero ya habíamos pactado que así sería, era parte del juego, la toma quedó bien, no la tuvimo...