Con una madurita amiga de mi padre
Mi polla salió erecta al instante, y enseguida esos labios de carmín oscuro engulleron uno a uno la longitud de mi miembro, chupeteaba el glande y le daba lametones a la base hasta que por fin se la metió en la boca y empezó a hacerme una mamada a un ritmo frenético, no me la chupaban así desde hace mucho...