El permiso de conducir (2): El segundo examen
A la semana siguiente seguía cabreada, pero esta vez pensaba conseguirlo. Volví a colocarme ropa de batalla, una falda negra algo menos corta, pero con una cremallera lateral muy sexy, y una camisa blanca súper ajustada, parecida a la de la vez anterior, vamos, que mis tetas deseaban estallarla.
Llegamos a la fila ...