De mis vacaciones con la tía Bertha (Parte II)
Una vez que me metí a duchar, mi tía decidió acompañarme. Según me dijo, quería saber que tanto debería hacer por mí para convertirme en una muñequita. Y cuando me vio desnuda, su cara no pudo ocultar su gran sorpresa.
-Pero sobrina, si tienes un cuerpo espectacular.-...