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Era en ese entonces mi jefa y madura

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No pregunté nada más y la coloqué sobre la cama en cuatro, me coloqué detrás de ella y puse mi pene frente a su puerta, hundí mi pene sin penetrarla por completo, ella solo gemía y me decía que lo quería adentro, me lo pidió con tanta autoridad que no dudé en meterlo hasta el fondo

Todos mis relatos son reales.

Hola soy Dante le dije, ese fue el primer encuentro entre mi jefa y yo una mujer madura. Ella se llama Alejandra una mujer 13 años mayor que yo todo empezó cuando yo tenía 27 años, ahora ya tengo 36 años. Como mencione antes ella era mi jefa y en un principio no me intereso creo que por el carácter fuerte de ella y que al parecer a mí me atraen las mujeres con carácter. Describiéndola, ella tenía un cuerpo al rellenita, pero con unos enormes pechos y un trasero moderado, pero eso sí, nada de piel colgando.

Todo comenzó un día que nos íbamos a reunir para hacer una fiesta en mi apartamento y pues tuvimos que intercambiar números telefónicos para comunicarnos, la fiesta se realizó sin más ni menos, una fiesta común, ella llego con un pantalón ajustado y una camisa suelta, de esas que dejan ver por encima que tan formados y el color de los pechos. Terminada la fiesta cada quien a su casa pero verla vestida de esa forma me motivo e imagine tenerla en mi cama y fue solo ese pensamiento para desatar el hambre hacia esa mujer.

Decidí escribirle al día siguiente, sabía que iba a llevarme tiempo y esfuerzo para tener a esa mujer como yo ya imaginaba. Escribí lo común diciendo que como andaba vestida cualquiera se la quisiera robar y cosas como esas, ella solo reía, yo también tratando de calmar mis nervios y mi calentura por ella. Seguí enviando mensajes cada día sabiendo que recién había terminado una relación de 3 años y pues sabía que era mi oportunidad. En ese entonces todo era por mensajes de texto ya que las redes sociales apenas se ponían de moda. Le empecé a escribir lo atractiva que me parecía y que siendo mi jefa me parecía más atractiva, note que ella aceptaba mis comentarios y fue entonces que me propuse decirle que quería tenerla en mi cama y así fue, le dije que me gustaría que su carne, su piel y su sexo estuvieran dispuestos para mí. Fue entonces cuando me dio la primera entrada directa diciéndome que se escuchaba apetecible pero que ella era mucho mayor que yo y además mi jefa, pero respondí tratando de que tuviera mi confianza y que si algo pasaba nadie lo iba a saber. Así entonces se me ocurrió invitarla a comer, ella con dudas me pregunto que a donde y yo respondí que en mi apartamento, lo dudo un poco y me dio una condición y era que no iba a pasar nada a lo que le respondí que si aceptaba mi invitación era porque si iba a pasar algo, tomo s tiempo y me dijo que aceptaba, que lo hacía solo por experimentar y así fue, llego la hora, llego el momento.

Ella se presentó y no hubo necesidad de comprar la comida o hacerla, ella ya la llevaba. La observe de pies a cabeza, observe la silueta de su cuerpo que a pesar de tener un poco de carne se miraba muy bien, sus pechos resaltados del escote y sus labios pintados. Así que procedí a decir que tenía hambre y no de la comida que llevaba sino más bien de ella, ella no dijo nada solo me observo a los ojos como diciendo ´´que hago aquí?´´ la observe también a los ojos y me acerque tomando sus manos la abrace rodeando su cintura y besando sus labios, ella inmediatamente respondió con un beso de pura pasión y de deseo, la pegue a la pared y seguimos besándonos, tocándonos hasta escuchar su respiración exaltada que cada vez incrementaba más, escuchaba sus pequeños gemidos cuando mis dedos entraban dentro de su pantalón para alcanzar su clítoris, estaba tan húmeda que la tome de la mano y la lleve a mi cuarto, sentía como esa mujer quería sexo de verdad, me dijo que lo que quería era que la hiciera mi mujer y que la disfrutara por completo, que me la cogiera como yo quisiera y como nadie se la había cogido, eso me puso a mil, sintió como mi pene explotaba dentro de mi pantalón y fue ahí que sin decir nada quito mi pantalón y bóxer, se metió mi pene dentro de su boca empezando con una mamada de mi pene tan monumental, me agarraba las bolas con sus manos y hacia una especie de masaje que solo una mujer con experiencia sabe hacer, un rato después se quitó la camisa y sostén, dejando ver unos enormes pechos, blancos y firmes que me impresionaron, decidí ir por ellos y el sabor era espectacular, mordí esos pechos, lamí esos pechos y chupe de esos pechos todo el tiempo posible, después quise quitar su pantalón pero me dijo que nadie se lo quitaba que solo ella lo podía hacer, entonces le dije que ya no era así, que ya era mía y que yo se lo iba a quitar, no fue mucho lo que se resistió y quite al mismo tiempo pantalón y ropa interior, pude ver como sus jugos brotaban de su entrepierna y como caían por entre sus piernas, esta mujer estaba más que excitada, estaba loca por coger, no pregunte nada más y la coloque sobre la cama en cuatro, me coloque detrás de ella y puse mi pene frente a su puerta, hundí mi pene sin penetrarla por completo, ella solo gemía y me decía que lo quería adentro, me lo pidió con tanta autoridad que no dude en meterlo hasta el fondo y escuchar un rico pero fuerte grito de pacer y al mismo tiempo vi como convulsionaba por el tremendo orgasmo que está teniendo, después de esa venida me pedía que le metiera mi pene con fuerza y eso hacia yo mientras ella colocaba su mano por debajo de su entrepierna y alcanzaba mis testículos y les daba un rico masaje, de esa forma estuvimos hasta que la vi terminar tres veces más y me excitaba ver como sus jugos chorreaban por el tronco de mi pene. AHHHH QUE DELICIA, que delicia saber que me estaba cogiendo a mi jefa, que miraba sus jugos en mi pene y escuchar como chocaban mis testículos en su piel y el glorioso sonido que salía de ese choque. Después me separe de ella y me acosté sobre la cama indicándole que la quería arriba, pero ella salió adelante diciéndome que esperaba esa posición porque ya deseaba montarme, así que se subió sobre mi pene y empezó esa cabalgada que en un principio la hacía como para acostumbrarse pero no tardó mucho en moverse como loca mientras salían de su boca unos gemidos tan deliciosos y unas palabras para decirme lo rico que la estaba pasando y preguntarme si me gustaba lo que estaba haciendo mi mujer, yo solo podía sujetarla de la cintura siguiendo su movimiento. Esta mujer estaba en celo o es que no la habían cogido como se debía pero ya había terminado 6 veces en total y seguía hasta que me dijo que ya no podía más, entonces la coloque en la cama abriendo sus piernas me coloque entre ellas y le metí mi pene de un solo golpe ya que estaba tan lubricada que no hacía falta tomar más tiempo, agarrando sus pierna con mis manos y levantándolas empecé a darle mientras miraba como sus pechos grandes, blancos y rosados se agitaban y bamboleaban de un lado para otro, solté una de sus piernas y con ella sujete sus pechos, jugaba con ellos los presionaba, presionaba sus pezones y la sentí terminar otra vez mas y yo ya no aguantaba más tenía que terminar así que coloque mis manos para apoyarme sobre la cama y yo serruchaba con fuerza de arriba abajo casi sacando mi pene por completo y lo dejaba llegar al fondo de su cueva mientras escuchaba sus gemidos y miraba su rostro como preparada para recibir mi leche dentro de ella y fue allí cuando explote sentía como mi semen salía a chorros, sentía mi semen llenaba su vagina mientras ella tomaba mi cabeza y sobaba mi pelo para decirme en voz baja –rico papi, te gusta como estas llenando de leche a tu nueva mujer, échame todo tu semen dentro de mí- y esas palabra surgían un efecto porque parecía no acabar mi chorro dentro de ella y todo termino en un agotado encuentro de sexo, nos quedamos acostados un rato y después nos dimos una ducha juntos pero no pudimos hacer más porque ella no tenía mucho tiempo, nos vestimos y la acompañe hasta que tomo un taxi. Esta fue la primera vez y no la única vez que me la cogí y hasta la fecha cada vez que podemos pues saben que es lo que pasa…

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