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Liliana la seductora amiga de mamá (Parte 1)

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En mi adolescencia Liliana fue la inspiradora de muchas de mis masturbaciones, encontrarla ese día en el sanatorio donde estaba internada mi madre fue el comienzo de dos meses maravillosos y que ella no se animó a continuar

Esto que les voy a relatar sucedió en el mes de marzo, más precisamente en Semana Santa, mi madre estaba internada porque la habían operado de la rodilla, fui en horario de visitas con la intención de ofrecerme a cuidarla pero la pareja de mamá dijo que no hacía falta porque se quedaría él.

Por momentos salíamos fuera de la habitación porque éramos muchos, yo estaba fuera de la habitación cuando entró Liliana, una amiga de mi madre de la niñez, a quien yo no veía hacia unos 5 años, ella luego de saludar a todos, se dio cuenta de mi presencia, al verme me abrazó y me beso demostrando mucha alegría por el encuentro.

Ella entró a saludar a mamá y yo me quedé sumergido en mis recuerdos, conocía a Liliana desde que tenía uso de razón, pasaba bastante tiempo en su casa, ella tenía dos hijos con los que jugábamos al fútbol en los picados del barrio, pero nos distanciamos un poco cuando mis estudios limitaron mi tiempo libre.

Desde muy chico, siempre tuve buena onda y me gustaba estar con ella. Con el tiempo, ya entrando en la adolescencia mis sentimientos hacia ella fueron muy distintos el cariño que sentía por ella cambió a fantasía y deseo, estaba obsesionado por ella y pasó a ser una integrante más en esa lista a quien dedicaba mis masturbaciones juveniles.

El verla después de tantos años volvieron a renacer en mi esos sentimientos, Liliana estaba más fuerte que antes, y yo no podía quitar mis ojos de ella, Lili a pesar de sus 40 años estaba espectacular, cabello lacio castaño claro entremezclado con mechitas rubias, piel morena, ojos marrones claros maquillados, no muy bonita de cara con alguna arruga propia de la edad, sonrisa dulce y atractiva, nariz mediana, pómulos marcados y labios finos con un rouge rojo suave, llevaba un vestidito blanco, con un estampado tipo floral en color plata, tipo mini vestido ya que su falda dejaba a la vista unos 7 cm por sobre sus rodillas y unas piernas que aún conservaba casi perfectas y estructurales, se había hecho las tetas (se las levantó), llevaba sus brazos al descubierto y una delicada cadenita en su cuello, reloj pulsera en su muñeca izquierda, y zapatos de taco muy fino y alto color natural, sujeto por una correa a sus tobillos, delicadamente su vestido destacaba las bondades de su torneado cuerpo 90-72-89

Charlamos un rato en grupo pero cuando estuvimos a solas le dije:

G- Espero que no te enojes por lo que voy a decirte… siempre fuiste hermosa pero ahora lo estas mucho mas

L- Como me voy a enojar por eso… pero los años pasan y se nota en el cuerpo, pero te agradezco el piropo aunque no me lo creo… bien sabes que podría ser tu madre, sos un año menor que mis hijos (eran mellizos)

Sus hijos se habían casado, ella ya era abuela (una hermosa, sensual y sexy abuelita de 40 años), su situación matrimonial, iba de mal en peor, es más si bien vivían bajo el mismo techo lo hacían en dormitorios separados desde hacía 3 años.

Ya finalizaba el horario de visitas así que entramos en la habitación a saludar a mamá, cuando bajamos por el ascensor lo hicimos mi abuela, ella y yo. Al llegar a la puerta ella pregunto que podía tomar para llegar a Constitución, ella iba a la casa de su madre en Banfield y yo dije:

G- Yo te puedo llevar, acercamos primero a la abuela, desde acá no tenes ningún colectivo directo, ni siquiera a Constitución.

L- Pero no hace falta que me lleves a la casa de mi mamá, déjame en Constitución

G- Te llevo, así de paso charlamos un poco...

Deje a la abuela que vivía a 10 cuadras, y fui con Lili, en el camino dije que iba a pasar a buscar mis documentos que los había dejado en casa

G- Al llegar dije que vendría enseguida

Pero antes de bajar del auto dije

G-¿queres pasar a conocer el departamento?

L- Por supuesto, pensé que no me ibas a invitar a conocerlo.

Mi departamento estaba en el 12° piso entró la casa, la recorrimos, se sentó en el sofá y al hacerlo su vestido expuso bastante de sus piernas tal vez unos 15 cm por encima de sus rodillas, la forma del sofá ayudó a ello. Tomamos el café, estaba buscando la vuelta para retenerla.

Ella entró al baño a arreglarse y retocarse el maquillaje, salió y yo estaba en el balcón fumando un cigarrillo, ella salió al balcón se arrimó a la baranda y dijo:

L- Ahh… que hermosa vista

Le mostré varios puntos que en un día despejado como el de esa tarde se podía, apoyé una mano en su espalda sentí que mi cuerpo se turbaba y le señale la vista del rio, bajé mi mano hasta la cintura, la acerque a mi cuerpo, y dije:

G- Pero para mí la vista más hermosa es ver tu cuerpo, sentir como tiembla el mío por tenerte entre mis manos disfrutar tu piel suave y tersa y sentir el aroma de tu perfume que tanto me enloquece… estar así con vos es inigualable sos dulce, tierna, bonita, preciosa, divina, bella, hermosa, espectacular, en realidad ninguna ni siquiera todas juntas alcanzar para describir lo hermosa que sos.

Un tanto impactada por mi confesión y tartamudeando dijo:

L- ¿Qué decís?

G- Lo que siempre sentí por vos pero que jamás me atreví a decirte, te amo y te deseo desde que entre en la adolescencia

Aproveché su quedo, tomé muy suavemente su cintura entre mis manos y dije:

G- Estoy loco por vos Lili. Siempre te amé, amo cada milímetro de tu cuerpo, pensé que estos años sin verte aplacaría mi amor por vos, pero no, hoy apenas te vi sentí lo mismo

La tome con fuerza por la cintura, la besé en el cuello, suave y delicadamente, su boca suspiró, giró colocándose de frente a mí y dijo:

L- Es una locura. puedo ser tu madre; ella es mi mejor amiga... jamás imaginé algo así… pero sucedió y quiero envolverme en esa locura de la que vos te vas a cansar… yo también de deseo desde hace años, pero no importa cuánto tiempo pasemos juntos; quiero vivir este momento en tus brazos aunque solo sea esta noche; porque yo también siento deseos por vos...

La tomé fuertemente por la cintura, ella llevó sus manos a mi cuello y nos besamos envueltos en una pasión irrefrenable. A medida que el beso se fue prolongando todo fue convirtiéndose en vorágine, yo por sobre su vestido la sujetaba por sus nalgas, ella movía su cuerpo contra el mío, haciendo que mi pene se endureciese cada vez más, cada segundo que pasaba la pasión y el deseo se hacía más ardiente e incontrolable; el beso se prolongó... no sé tal vez durante más de 5 minutos. Luego ella dijo con voz entrecortada dijo:

L- Mi amor... me siento tan distinta en tus brazos... tu beso me transporto al más hermoso de los mundos… quisiera que este instante fuese eterno... me siento tan feliz que no puedo creer que estoy así con vos... tal vez esto sea una locura pero te deseo... quiero sentirme nuevamente mujer en tus brazos... quiero ser tuya aunque más no sea una sola vez.

Volvimos a besarnos con violenta pasión y desenfreno y en medio de ese acalorado encuentro fuimos al dormitorio sin dejar de besarnos, de acariciarnos, hasta caer en la cama, con ella arriba mío, me miro tomó su vestido y se lo quito, llevaba un pequeño corpiño blanco de encaje dejando libres sus senos arriba de sus pezones y una diminuta bombachita haciendo juego, su piel era suave y fresca.

Sus manos desprendieron los botones de mi camisa, mientras continuaba desabotonándola, su boca besaba mi cuello, bajó hasta mi tórax y comenzó a recorrer mi pecho, lamiéndolo, besándolo con pequeños chupones lamia mis tetillas, y mi cuerpo vibraba con una excitación inigualable. Ella con desesperación quitó mi camisa, incorporó su tórax quedando sentada sobre mi erecto pene y comenzó a moverse sobre franeleando aún más mi miembro super excitado mis manos acariciaban su tórax ella jugueteaba con su caballera en medio de gemidos de placer, luego se quitó el corpiño, sus senos eran maravillosos, más duros de lo que pude imaginar, redondos, con sus pezones erguidos rodeado de dos enormes aureolas rosadas ; la llevé hacia mí la abrasé y nos besamos ahora ella quedó sobre la cama y mi boca deseosa fue en busca de sus senos, los lamí, los besé, los succione con mi boca, mis manos gozaron acariciándolos mientras ella gemía y daba gritos de placer y decía:

L- Si… así mi amor… me vuelvo loca… muero de deseos por vos

G- Te deseo Lili tenes un cuerpo perfecto y deseo disfrutarlo por completo

Seguí disfrutando de sus tetas, ella no paraba de gemir y de revolcarse sobre la cama, varios minutos pasamos así, luego me incorporé y me quede en slip celeste mientras miraba a Liliana acostada sobre la cama apenas cubierta por su pequeña bombachita blanca. Ver su cola apenas cubierta por su bombacha me hizo comprender que tenía delante de mí a una mujer esplendorosa poseedora de un cuerpo casi perfecto y que a pesar de su edad muchas jóvenes envidiarían. La tomé en mis brazos por la cintura y dije:

G- Sabes que sos maravillosa

Nos volvimos a besar apasionadamente, su mano incursionó en mi slip y comenzó a acariciar y masturbar mi pene después, yo bajé su tanga y ella mi slip. Cuando sintió mi erecto pene contra su cuerpo, un profundo gemido ahogado por mi beso se apoderó de ella y empezó a moverse disfrutando ese pene erecto para luego decir:

L- Mi amor quiero tenerte dentro mío…no aguanto más, quiero que me poseas como nadie jamás lo hizo y quiero saber que se siente al ser penetrada por vos, te deseo… muero por sentir tu semen dentro de mi cuerpo… no me hagas sufrir más.

No cumplí inmediatamente su deseo, quise seguir disfrutándola, sentirla vibrar bajo mi cuerpo, que mis manos y mi boca continuasen disfrutando de su cuerpo, de su piel aterciopelada, deseaba que ese encuentro fuese inolvidable para ambos y juguetear con mi pene en las puertas de su depilada vagina y hacerla enloquecer de placer entonces su voz dijo:

L- Mi amor no puedo contenerme más me vas a hacer acabar...

Mi boca y mi mano buscaron su conchita deseosa de sexo, besaba sus labios vaginales la masturbaba con mi mano y dije “hacelo mi amor”, mi mano siguió friccionándola, ella me tomó en sus brazos, buscó mi boca con desesperación y su cuerpo comenzó a sacudirse en un interminable orgasmo y mi mano sobre su vagina sentía las contracciones de ese sublime instante.

Siguieron los besos las caricias y luego de unos instantes comencé a penetrarla lentamente pero de manera continua y así fui ingresando en ella hasta entregárselo por completo, y una vez dentro de su vagina seguí moviendo mi pene en forma lenta me recosté sobre ella y busque su boca volviendo a saborear el placer del sabor de sus labios. Nos besamos con desesperación y ella luego dijo:

L- Jamás me hicieron sentir nada igual, nunca disfrute tanto como hoy… sos maravilloso vida...

G- Esto es solo el comienzo me enloqueces y quiero que cada vez nos deseemos cada vez más, tenerte en mis brazos es lo mejor que me pudo pasar

Nos besamos apasionadamente y comenzamos a movernos haciendo sentir que ese instante sería inolvidable en nuestras vidas, mi pene empezó a deslizarse más vigorosamente dentro de su vagina. No sé cuanto tiempo permanecimos así, varias veces nos contuvimos en acabar para prolongar ese momento, hasta que no pudimos más, nuestros cuerpos explotaron al mismo tiempo, su cuerpo volvió a sacudirse de manera interminable, nos abrazamos y nos besamos con desesperación, su cuerpo se agitaba bajo el mío, mientras mi pene le entregaba a sus entrañas la calidez de ese semen tan deseado

La calentura que sentíamos no cedió, cuando mi pene volvió a ponerse rígido nuevamente comenzó a jugar nuevamente en las puertas de su vagina, ella gemía, gritaba se sacudía en la cama suplicando que la penetrase y mi obediente y deseoso pene empezó a avanzar nuevamente en su vagina, al hacerlo un profundo grito placentero partió de su boca, y su cuerpo comenzó a agitarse, a convulsionarse cuando ella se estremeció entregando un nuevo orgasmo.

Cuando se calmó continué entrando y saliendo de su vagina, besando su boca, su cuello, sus senos mientras mi pene deseoso seguía taladrando su vagina, sintiendo su lubricación y vibrando ambos, aceleré el ritmo, por momentos me detenía dentro de su vagina intentando prolongar ese momento crucial, hasta sentir que no podía más, se lo hice saber, mi pene explotó con furia lanzando en su interior la calidez de esa eyaculación tan deseada, su cuerpo volvió a agitarse y convulsionarse con un nuevo orgasmo, mientras nuestras bocas se unieron con desesperación acallando en parte los gemidos y gritos

Permanecimos así unidos acariciándonos, besándonos hasta que nos fuimos a duchar juntos. Después nos fuimos a cenar y cuanto volvimos hubo un nuevo encuentro, pero eso merece otro capítulo…

CONTINUARÁ

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